Tras participar de una reunión de trabajo interinstitucional en el Congreso, el ministro de Salud fue consultado sobre su postura en relación el suceso que involucra al jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, Juan Ernesto Villamayor.
Cabe recordar que el mismo regresó el viernes último de un viaje a Argentina, país en el que actualmente se registra un brote importante del COVID-19. Pese a que el protocolo del Ministerio de Salud establece una cuarentena para aquellas personas que regresan del exterior, el funcionario estatal de igual manera brindó una conferencia de prensa esta mañana en Palacio de López.
Julio Mazzoleni evitó responder de manera directa las insistentes preguntas de los periodistas en relación al tema, sin admitir si efectivamente se trató o no de una irresponsabilidad de su parte. Pese a ello, recordó que la resolución vigente establece que cualquier viajero que retorne al país debe guardar aislamiento por un plazo de 14 días.
“Hay errores que uno puede cometer, lo importante es el mensaje de que todos debemos cooperar para tener el mejor resultado posible de unas medidas que de por sí suponen un gran sacrificio económico y personal de cada uno de los paraguayos”, expresó.
De esta manera, el titular de la cartera sanitaria dio a entender que Villamayor incumplió con el protocolo establecido en el marco de la epidemia de coronavirus y que, por ende, debió guardar aislamiento voluntario tras retornar de su viaje a Argentina.
Según mencionó Mazzoleni, en estos momentos el jefe de Gabinete Civil se encontraría guardando reposo en su domicilio, aunque ya luego de haber expuesto a varios periodistas, camarógrafos, funcionarios de la Presidencia y personal acreditado a un posible contagio de la enfermedad.
En la ocasión, también habló sobre la eventual promulgación de una ley de declaración de emergencia vía Congreso por el brote de COVID-19 y sostuvo que existe un contexto totalmente diferente al de la epidemia del dengue ya que tiene implicancias muy importantes, sobre todo a nivel económico.
Respecto a la capacidad del sistema nacional de salud, indicó que actualmente existen alrededor de 700 camas de terapia intensiva y confirmó que se está elevando esta cifra todo lo que se puede a corto plazo. “El problema son los recursos humanos, aclaró el ministro.
Tras implementar una serie de ajustes en los distintos hospitales dependientes del MSPyBS, se espera contar al menos 100 camas nuevas para terapia intensiva, las cuales serán destinadas a pacientes con cuadros respiratorios, refirió.
Finalmente, Mazzoleni mencionó que primeramente se deberá hacer una evaluación de la situación epidemiológica local y regional y ver si es que se ha conseguido o no el objetivo propuesto por el gobierno para poder confirmar si se ampliará el tiempo de las medidas adoptadas (específicamente de la suspensión de actividades y el toque de queda).