Los condenados son el oficial Jony Ariel Giménez Amarilla y los suboficiales Alcides Villa Robles y Nelson Solís Chamorro. La sentencia fue dada a conocer al concluir el juicio oral este viernes 2 de octubre.
El Tribunal de Sentencia estuvo integrado por la jueza Digna Cristaldo Echeverría, como presidenta, y Abel Colinas y Edison Osmar Escobar, como miembros titulares.
Durante la lectura de la sentencia, el tribunal declaró probada la existencia de los hechos punibles de extorsión y persecución de inocentes, así como la autoría y reprochabilidad de los tres acusados, conforme a los elementos analizados durante el juicio oral.
El caso se remonta al 6 de diciembre de 2019, alrededor de las 12:30, sobre las calles Colón y General Bruguez, de Pedro Juan Caballero, donde resultó víctima Rony Bazán.
Según la acusación del Ministerio Público, el procedimiento policial estuvo relacionado con la presunta colocación de droga en el vehículo de Bazán, quien posteriormente fue involucrado en una causa por tenencia de sustancias prohibidas. La investigación fiscal sostuvo que los agentes habrían actuado con la intención de involucrarlo en un hecho delictivo y posteriormente exigirle dinero.
Entre los elementos analizados durante el proceso se encontraban registros de cámaras de seguridad y otros indicios relacionados con el procedimiento policial. El caso generó un extenso proceso judicial que llegó a una primera sentencia condenatoria.
Primera condena fue anulada
Los tres agentes ya habían sido sometidos a un juicio oral anteriormente. En agosto de 2025, un Tribunal de Sentencia había condenado a Jony Ariel Giménez Amarilla a ocho años de prisión, mientras que Alcides Villa Robles y Nelson Solís Chamorro fueron condenados a cinco años cada uno.
Sin embargo, las defensas presentaron recursos y posteriormente la Cámara de Apelaciones anuló aquella sentencia, disponiendo la realización de un nuevo juicio oral y público.
El proceso actual estuvo a cargo de un tribunal diferente y también tuvo varios incidentes planteados por las defensas de los acusados. Las últimas recusaciones fueron rechazadas, permitiendo que el juicio pudiera continuar hasta llegar a su etapa final.
Nueva condena
Al concluir el nuevo juicio, el tribunal resolvió condenar a los tres agentes a cinco años de pena privativa de libertad, con efecto suspensivo, conforme a los términos establecidos en la sentencia.
La resolución señala que la pena será computada hasta el 31 de marzo de 2031, quedando las cuestiones relacionadas con el cumplimiento de la condena bajo responsabilidad del Juzgado Penal de Ejecución.
Asimismo, el tribunal dispuso que, atendiendo al tiempo de reclusión de los condenados, deberán cumplir la pena en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, en Asunción, con libre comunicación.