La cloaca se encuentra en la esquina de las calles Isaac Álvarez y Acosta Ñu, justo frente a un local comercial. Los vecinos aseguran que, además del insoportable olor nauseabundo, el agua residual estancada es un foco de enfermedades, poniendo en peligro a todos los que viven en el sector.
A esta problemática se suma otro obstáculo: un generador de energía instalado sin protección en la acera, que obstruye el paso de los peatones, obligándolos a caminar por la calle y exponiéndolos al tráfico vehicular.
Los pobladores están pidiendo una intervención urgente por parte de la Municipalidad de Pedro Juan Caballero, a través de su Departamento de Salubridad e Higiene. La comunidad espera una solución definitiva a esta situación que deteriora su calidad de vida y pone en riesgo su bienestar.
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