OPINION: Corrigiendo a nuestros padres

Publicado hace 4 años
Por Estela Valdés: Mas que común la expresión: “esto no le voy a hacer a mis hijos”, cuando se es joven y los papás ponen límites.

Desde siempre en una etapa de su vida los jóvenes piensan que saben todo, que saben más que sus padres, y de quienes se les pongan en frente.

Siempre fue así, y lo seguirá siendo hasta que crezcan y descubran que en realidad sus padres tenían razón, todos pasamos por esto..

Ser libres, no tener que pedir permiso, y menos aún dar explicaciones, es lo que más se anhela entre los 13, hasta los 17 años, resumiendo mientras se está en el colegio; la universidad ya muestra un panorama y una visión distintos, se empieza a ser adulto.

Sin embargo, en algún punto entre una generación y otra, una de ellas puso en práctica, eso de corregir los métodos de sus padres, por considerarlos “obsoletos” y les concedieron mucha libertad a sus hijos, con el pequeño detalle, que no les indicaron como utilizarla.

En ese proceso, los padres perdieron autoridad, los chicos el respeto hacia ellos, y cuando se quiso revertir la situación se había hecho tarde.

Se aplicó la expresión “los tiempos cambiaron”, a modo de explicar acciones que redundaron en una sociedad donde los jóvenes marcan las pautas, los padres acatan y financian un modo de vida sin valores familiares, ni personales.

El tiempo no cambia, transcurre; cambian las personas, cambian los conceptos, cambian los hábitos y no son las redes sociales, ni la tecnología, las responsables del comportamiento perjudicial de los menores.

Son responsables las personas: los papas y las mamas, de cada hogar, de cada ciudad, en todo el mundo, de ahí surgen los cambios, de la convivencia, de lo que se habla, de lo que se permite, de lo que se explica o de la ausencia de todo esto.

Los chicos, como bien se define, son chicos ellos aprenden lo que les enseñamos, si les damos amor, serán personas amorosas, si somos indiferentes con ellos, ellos lo serán, se alimentan y se nutren de lo que los adultos les pasamos, entonces no se puede responsabilizar a nadie más.

Y de la misma manera que corrigiendo a nuestros padres, llegamos a esta situación que hoy lamentamos, podemos corregirnos a nosotros mismos, y salvar a los chiquititos que en unos años más, serán los jóvenes adolescentes y si lo hacemos bien, vivirán cada etapa de su vida de acuerdo a su edad, y serán adultos un día, pero capaces de ser cabezas de hogar, capaces de dar el amor y la protección que recibieron.

La sociedad, somos todos nosotros, como nos portamos en casa lo hacemos en nuestro medio, y los cambios los hacemos nosotros, y podemos cambiar, pero esta vez para bien.