Harry Biedermann, abogado de Menchi, dijo al término de la diligencia que al contrario de lo que sostiene la defensa de Vera, esto no tiene nada que ver con la libertad de expresión, sino con el ámbito íntimo de las personas.
Agregó que incluso hay una prolongación de la conducta del querellado y que existe un amedrentamiento en contra de su cliente incluso hasta en su lugar de trabajo, por ello no hubo conciliación.
Estas declaraciones las daba en medio de constantes gritos de los seguidores de Vera, quienes llegaron con carteles y vociferando que eran “pro vida y pro familia”, alegando que la denuncia contra Vera era falsa. “Quieren meter el aborto, el matrimonio gay”, acusaban los manifestantes.
Los incidentes siguieron con intercambio de acusaciones entre los pasillos del Palacio de Justicia.
HERRAMIENTA DE CENSURA
Juan Vera, por su parte, aseguró que estaba dispuesto a conciliar, alegando que “siempre hemos sido una organización (Asucop) que nos hemos destacado por el diálogo y respeto, por eso hemos logros grandes avances”.
Asegura que la querella “es una herramienta de censura que pretende silenciar a ocho millones de usuarios de los medios de comunicación” y acusó a los medios masivos de imponer “una dictadura del silencio” intentando promover la ideología de género y “el ,matrimonio gay, facturando a través de las oenegés”, como parte de una campaña de la Unión Europea.
Respecto a la causa, afirmó que la querella es genérica y resaltó que no lesionó la intimidad de la comunicadora, asegurando que la publicación del número no está penado ni legislado en Paraguay. “Pedimos que esta causa se retire o sea desestimada, porque realmente vamos a perder el tiempo”, puntualizó.
El Observador