Durante el procedimiento, los agentes cortaron y destruyeron 10 hectáreas de plantación de supuesta marihuana en etapa de cosecha, distribuidas en dos parcelas, además de 5 hectáreas en etapa de crecimiento, ubicadas en otra parcela.
En el lugar también fueron encontrados y destruidos tres campamentos precarios, además de diversos enseres utilizados aparentemente para la subsistencia de las personas que permanecían en la zona.
El procedimiento fue comunicado al agente fiscal de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico del Departamento de Amambay. Las evidencias encontradas fueron puestas a disposición del Ministerio Público.