Hito histórico en la educación de Amambay: El primer plantel de maestras de Pedro Juan Caballero (1922)

Publicado hace 2 meses
PEDRO JUAN CABALLERO. — En el corazón de la memoria histórica de la actual capital del decimotercer departamento, resuena la labor de aquellas mujeres que, con una vocación inquebrantable, sentaron las bases de la educación pública. Hacia 1922, el plantel docente de la ciudad consolidaba un proceso iniciado apenas una década antes, marcado por el sacrificio y la excelencia académica.

El origen: De "San Salvador" a "La Patria"

La historia educativa de la zona se remonta a 1912, con la creación de la Escuela Graduada Doble Media 65, originalmente denominada "San Salvador" y más tarde conocida como "La Patria". Fundada por la señora Emiliana Báez de Melgarejo, quien fue su primera directora, la institución pasó luego a manos de Mauricio Anzoátegui Iriarte antes de recibir a la figura que marcaría una época: la Profesora María Teresa Roa Caballero.

Una travesía de 18 días por la educación

Egresada en 1913 de la prestigiosa Escuela Normal Nº 1 de Asunción, la señorita Teresa Roa Caballero dejó su trabajo en la capital para asumir el desafío de dirigir la escuela en el entonces joven poblado de Pedro Juan Caballero en 1917.

Su viaje fue una verdadera odisea: navegó hasta el puerto de Concepción y desde allí emprendió una travesía en carretas que duró 18 días hasta llegar a destino. Junto a ella, destaca el nombramiento de Josefa Melgarejo, la primera maestra designada directamente desde Asunción en 1917.

Disciplina, enciclopedismo y austeridad

Quienes fueron sus alumnas, como las hermanas Montiel Ortellado, recordaban a Teresa como una docente de disciplina férrea. El perfil de la maestra de antaño era de una exigencia asombrosa; debían dominar un currículo que incluía:

Ciencias y Letras: Historia, Matemáticas, Álgebra, Literatura y Cosmología.

Formación Ciudadana: Instrucción cívica, Educación moral y Urbanidad.

Idiomas y Artes: Latín, Francés o Inglés, Música y Manualidades.

Pese a esta vasta preparación, los testimonios revelan la austeridad de la época: el sueldo mensual por doble turno apenas alcanzaba para un solo artículo de lujo o necesidad, como un zapato social de moda, una cartera de charol o un tapado para el crudo invierno.

"Fue vocación, servicio y amor: la maestra paraguaya de antaño cumplía el rol de directora y docente de grado simultáneamente, entregando su vida a la formación nacional."

Un legado que perdura

La institución que hoy conocemos como Escuela Graduada 710 "Don Carlos Antonio López", ha transitado un largo camino desde ser la Escuela Normal de Profesores Nº 16.

Este rescate histórico, basado en las fuentes del álbum gráfico de Natalicio Olmedo (1927) y relatos orales de pioneras como la profesora Digna vda. de Troche y Marciana Benítez de Domínguez, rinde homenaje a un cuerpo docente que, con tiza y entereza, escribió las primeras páginas de la historia cultural de Amambay.

Crónica de: Julio César Jara Cabral – Poeta y Escritor. Imagen de archivo: Teresa y Carmen Roa Caballero junto a Josefa Melgarejo (Archivo Montiel Ortellado).