Con emotivo acto recuerdan los 70 años de la inmigración japonesa en Amambay

Publicado hace 1 mes
En un emotivo acto protocolar realizado ayer en la Asociación Japonesa del Amambay, se llevó a cabo la conmemoración de los 70 años de la inmigración japonesa en el departamento, con la presencia del excelentísimo embajador del Japón Katsumi Itagaki, autoridades de la JICA e invitados especiales.

Durante una entrevista concedida a Radio Imperio, el poeta, escritor y embajador cultural Julio César Jara Cabral destacó el esfuerzo, la dedicación y la honestidad de la colectividad japonesa, señalando que “después de la gran hecatombe de Hiroshima, supieron salir adelante con sacrificio y trabajo”.

Jara Cabral recordó que la presencia japonesa en el norte del país comenzó en la década de 1940, cuando el señor Dirobe Nara y su familia llegaron a la región, hospedándose inicialmente en el histórico Hotel Manzur. Posteriormente, numerosos inmigrantes arribaron atraídos por la C.A.F.E. (Compañía Económica de Fomento Económico), buscando nuevas oportunidades en la denominada “tierra prometida”.

Aunque los primeros años fueron difíciles y marcados por las diferencias culturales y las duras condiciones de vida, la comunidad japonesa logró integrarse plenamente a la sociedad pedrojuanina gracias a su perseverancia y espíritu de trabajo.

Entre las familias y apellidos que dejaron huellas importantes en el desarrollo del Amambay se destacan Suga, Miura, Yanahiara, Maheda, Miauchi, Sumihochi, Nishikawa, Maruo, Nakata, Kawata, Hokemoto, Sato, Kowabo, Shirakawa, Hibasa, Miata, Kurata, Hanaoka, Koitsumi, Matsunaga y Konari.

También fueron recordados pioneros japoneses que llegaron antes de la inmigración masiva. Entre ellos, Shotaru Fukuoka, quien en 1914 estableció “El Jardín Japonés”, una reconocida florería instalada en el predio del entonces inconcluso Panteón Nacional de los Héroes, además de desempeñarse como instructor de artes marciales para la milicia paraguaya.

Otro de los nombres mencionados fue Kanezo Sakoda, trabajador de Puerto Casado que decidió quedarse en Paraguay tras enamorarse del país y de su gente.

Además la histórica visita de sus Altezas Imperiales, el príncipe Akihito y la princesa Hanako, quienes participaron de las Bodas de Oro de la inmigración japonesa en 1986. En aquella ocasión inauguraron importantes obras impulsadas por la cooperación japonesa, entre ellas el Hospital Regional y la sede de la Asociación Japonesa del Amambay.

Igualmente, resaltó la gran celebración realizada en el año 2016, durante el 80° aniversario de la inmigración japonesa en Paraguay, evento que contó con autoridades nacionales y representantes diplomáticos del Japón.

Las memorias compartidas por doña Sizuka Yanahiara y doña Saki Nara reflejaron las dificultades de los primeros tiempos, cuando muchas familias japonesas llegaron desde un país ya industrializado para encontrarse con un Paraguay rural, donde se utilizaban velas y lámparas a gas para iluminarse, el agua se extraía con roldanas y el trabajo de la tierra se realizaba a pura fuerza humana.

Hoy, ese sacrificio se traduce en un importante legado cultural, académico y económico, convirtiendo a la colectividad japonesa en parte fundamental de la identidad paraguaya.

Sin embargo, durante la entrevista, Julio César Jara Cabral lamentó la ausencia de autoridades locales y departamentales en el acto conmemorativo.

Radio Imperio 106.7 FM