El llamativo accionar de la estatal aguatera, se realizó a raíz de una deuda morosa que la Municipalidad tiene con la misma por dicho servicio, que orilla la suma de Gs. 1.300.000.000, en tanto que la misma empresa tiene a su vez con la Municipalidad, una deuda morosa aproximada de Gs. 4.400.000.000, más del triple, en concepto de arrendamientos, tasas municipales, patente comercial, impuestos inmobiliarios etc., que se han venido acumulando desde que la entonces Corporación de Obras Sanitarias (CORPOSANA), hoy ESSAP, comenzó a operar en Pedro Juan Caballero al menos unos 40 años atrás.
Desde esa época, la administración municipal de turno y la aguatera estatal hay venido firmando y manteniendo acuerdos de cooperación mutua, especialmente en lo que se refiere a la reparación del pavimento de calles, ya sea del tipo empedrado, adoquín o asfaltado, que como bien se sabe, son destruidos por la ESSAP a causa de sus instalaciones ya obsoletas tanto para la distribución de agua potable como la red de desagüe cloacal, que a cada tanto revientan, y por supuesto, el usufructo por parte de la ESSAP de varios solares municipales, el pago de tasas, impuestos inmobiliarios, patentes comerciales etc..
En esta instancia, existiendo dos entes públicos como la Municipalidad, administradora de los bienes de la ciudadanía y la ESSAP dependiente de gobierno central, con deudas mutuas, una mayor que la otra, lo ideal, más correcto, legal y sensato hubiese sido negociar dichas deudas, en este caso, llegar a un acuerdo y practicar una de las cuatro operaciones matemáticas, la resta, es decir, 4.400.000.000 (deuda de la ESSAP) menos 1.300.000.000 (deuda de la Municipalidad), restarían Gs. 3.100.000.000 de deuda de la ESSAP con la Municipalidad, negociable a través de nuevos convenios por 40 años o más, y en consecuencia, borrón, cuenta renovada y agua para todas las dependencias.
Redacción Radio Imperio 102.9 FM