De acuerdo con testimonios anónimos de personas debidamente identificadaS, el gobernador Juan Silvino Acosta estaría ejerciendo influencia para que se contraten médicos y enfermeras sin la debida capacitación, experiencia y especialización, ni haber pasado por un concurso de méritos y aptitudes.
La influencia política socava el sistema
La preocupación principal se centra en la contratación de jóvenes médicos que carecen de la experiencia necesaria para el puesto, lo que pone en riesgo la salud de los pacientes. Según las denuncias, estos contratos se estarían realizando gracias a la influencia del Gobernador sobre los directores de la Región Sanitaria, del Hospital Regional y el actual Viceministro de Salud. Este "modus operandi" prioriza la influencia política por encima de los méritos, las capacidades y las especialidades requeridas para cada área.
Esta situación estaría derivando en un deficiente servicio de salud pública, con reportes de malos tratos, casos de mala praxis e incluso muertes por negligencia. Todas estas denuncias, hasta ahora, han quedado impunes.
Algunas enfermeras denuncian la falta de preparación
La falta de experiencia de los recién contratados también es un problema para el personal. Varias enfermeras profesionales habrían coincidido en que es difícil trabajar con estos nuevos médicos, ya que "no saben casi nada". A esto se le suma una actitud arrogante por parte de los profesionales denunciados, que dificulta cualquier tipo de sugerencia o currección.
El contraste con la atención privada
La situación del Hospital Regional contrasta fuertemente con el servicio que ofrecen las cinco clínicas de la Universidad Central del Paraguay (UCP), que brindan atención gratuita en diversas especialidades, e incluso suministran algunos medicamentos básicos. En 2024, estas clínicas atendieron a más de 44.000 pacientes, y en lo que va de 2025, ya superaron las 25.000 atenciones, lo que evidencia la gran demanda de servicios de salud de calidad en la región.
Estas cifras ponen de manifiesto la necesidad de un servicio de salud pública eficiente y accesible, que no esté condicionado por intereses políticos, sino por la capacitación y la experiencia de sus profesionales