Procedente de los Estados Unidos de América, tras cumplir casi 8 de los 9 años de cárcel a los que fue condenado, por los delitos de asociación ilícita y fraude electrónico en el caso conocido como “FIFAgate”, liberado por una cuestión humanitaria. el expresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Juan Ángel Napout, arribó al país y fue recibido por una gran multitud de personas y todos los medios de prensa.
Al igual que el exconvicto Napout, muchos otros compatriotas fueron juzgados y condenados tanto en los Estados Unidos como en otros países, incluso la exdiputada Cynthia Tarragó, no tuvieron tanta prensa ni se les dio tanta difusión a la llegada de los mismo al país tras haber sido liberados, es más, ni siquiera los tuvieron en cuenta, por una sencilla y llana razón, ninguno de ellos habrá tenido 20 millones de dólares para pagar una fianza, es decir, que eran pobres, y como pobres, eran delincuentes, y por ende no correspondía que los reciban como lo hicieron con Napout.
Sin alargar más la cuestión, recientemente, niños que participaron de las Olimpiadas Especiales en Alemania, y que dejaron al Paraguay en boca de todo el mundo, tiñéndolo con los colores dorado, plata y bronce, producto de cerca de 50 medallas ganadas en las diversas modalidades deportivas, además de sus familiares, no más de 10% de los medios de prensa que recibieron en el aeropuerto al exconvicto Juan Ángel Napout, estuvieron para recibir a éstos héroes del deporte nacional.
A nadie se le ocurrió preguntarle a éstos chicos si qué es lo que querían comer a su regreso al Paraguay después de comer durante días pura comida desconocida para ellos, a nadie les importó si estaban con ganas de saborear un rico soyo con tortilla y mbejú, llegaron, fueron abrazados y felicitados por sus familiares y se retiraron a sus casas sin que al día siguiente acaparen las tapas de los principales medios de prensa escrita, así como ocurrió con la llegada y el abrazo de Napout con su señora madre, cosa que al margen de la crítica que hacemos, no dejó de ser satisfactorio ver un encuentro tan emotivo, pues por sobre todas las cosas se trata de un compatriota y de una madre que como tal, solo ve virtudes en sus hijos, nada de defectos.
Y ahora para finalizar va el siguiente planteamiento y pregunta: si Juan Ángel Napout, condenado a 9 años de cárcel por haber delinquido no hubiera sido millonario, ¿cómo lo habrían recibido?.
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Redacción Radio Imperio 102.9 FM