Ayer nomás, a raíz de algunas denuncias, se acaba de pronunciar la Municipalidad en lo referente a fiestas, del tipo que sea, cumpleaños, bodas, colación entre otras, que organizan empresas brasileñas dedicadas a este tipo de labores.
La justificada denuncia provino de empresas paraguayas dedicadas al mismo ramo y que se ven perjudicadas por una suerte de competencia desleal por parte de sus pares brasileñas, ya que al no pagar impuestos, tasas municipales, patente municipal temporal, infligir leyes migratorias, aduaneras, pago de IVA, e ignorar la mano de obra paraguaya, operan con un costo mucho menor que aquellas que operan del lado paraguayo y se adecuan a las exigencias mencionadas.
Lo dispuesto por la Municipalidad no es una persecución ni nada parecido, es simplemente exigir a estas empresas, a que se adecuen a las nomás exigidas para trabajar en territorio paraguayo, es decir, introducir materiales de fiesta, equipos de sonido, vehículos y otros artículos para decoración a través de un despacho aduanero de admisión temporaria, de igual manera una admisión temporaria con permiso de trabajo para el personal que irá a trabajar, como así también el certificado de fito sanitario si van a introducir alimentos.
Estos serían algunos de los requisitos para que estas empresas puedan trabajar sin ser molestadas, pues, como reza el título de este comentario, “trabajar es un derecho, pro, hay que hacerlo cumpliendo las leyes vigentes”.
Lamentablemente, los puntos señalados que le competen a la Aduana y a Migraciones, nunca se cumplieron ni se cumplirán porque antes que exigir dicho cumplimiento, los encargados de hacerlo, se llenan los bolsillos para hacer la vista gorda, como lo hacen con todo tipo de productos, cemento, cerveza, alimentos, azúcar, aceite, carne vacuna, gaseosas etc., ingresados de contrabando desde el Brasil.
Redacción Radio Imperio 102.9 FM