La titular de la Cámara de Farmacias del Paraguay, María Laura Guaragna, confirmó que la disponibilidad de tapabocas comienza a convertirse en un inconvenientes para el rubro.
“Está empezando a escasear, buscamos por todos los proveedores que tenemos en Paraguay”, comentó Guaragna en entrevista con la 730 AM y recordó que en nuestro país no se produce este elemento.
Los tapabocas comunes sirven para prevenir la transmisión de cualquier virus, sin embargo, cuando la persona ya está infectada debe adquirir un tapabocas de mayor calidad (los que poseen más filtros y son utilizados por profesionales), a fin de evitar contagiar a los demás, según Guaragna.
Para la gente sana, la recomendación es cambiar el tapabocas al menos tres veces por semana, mientras que para los enfermos deberían renovarlo al menos una vez por día.
El costo promedio de los tapabocas tradicionales va de 500 a 1.500 guaraníes, mientras que los de uso profesional son un poco más costosos.
En cuanto a los repelentes, Guaragna confirmó que las ventas siguen muy altas y consideró que ya son un elemento más de la canasta básica familiar.