Bajo la consigna de desarticular los esquemas logísticos del narcotráfico en la frontera con Brasil, la Oficina Regional de la SENAD en Bella Vista Norte ejecutó una incursión en la Colonia Indígena Yvyroka. El procedimiento resultó en la erradicación de una infraestructura productiva capaz de generar toneladas de droga para el mercado regional.
Durante el despliegue, las fuerzas especiales identificaron y destruyeron 5 hectáreas de plantaciones de marihuana. Según las estimaciones técnicas, esta superficie representa la eliminación de aproximadamente 15 toneladas de la sustancia, que estaban siendo acondicionadas para su posterior envío a territorio brasileño.
Desmantelamiento de logística y campamentos
Más allá de la erradicación de los cultivos, el grupo operativo detectó un campamento de procesamiento ubicado estratégicamente cerca de las plantaciones. Este sitio funcionaba como el centro neurálgico para el acopio, secado y prensado de la droga, contando con los implementos necesarios para el embalaje final.
Bajo la lupa: Explotación de mano de obra indígena
Un punto crítico de este operativo, liderado por el fiscal, Celso Morales, es el enfoque social de la investigación. El Ministerio Público ha puesto especial énfasis en el seguimiento de una línea investigativa que busca confirmar la utilización de comunidades indígenas por parte de las estructuras criminales.
"El desmantelamiento integral de estas organizaciones no solo pasa por la quema de la droga, sino por proteger a las poblaciones vulnerables que son forzadas o reclutadas como mano de obra por el narcotráfico", señalaron fuentes vinculadas al caso.
Este golpe financiero y logístico representa un paso más en el esfuerzo binacional por asegurar las zonas fronterizas y debilitar la capacidad operativa de las bandas que operan entre Paraguay y Brasil.
Amambay Digital