Desde el inicio mismo de la Cuaresma, que dicho sea de paso, nunca más se volvió a respetar como antes, cuando durante la misma no se realizaban ningún tipo de actividades sociales, especialmente fiestas bailables o conciertos musicales, se ha venido anunciando paquetes turísticos en los que no figuran la celebración de los días santos ni nada que se le parezca. Son a las claras paquetes turísticos por “vacaciones de Semana Santa”.
En otro orden, las tradicionales visitas a seres queridos que residen en el campo también forman parte del “programa” de Semana Santa. Aquí pagan las consecuencias todo lo que se produce en el sector rural, es decir, los cerdos, cabras, ovejas, las gallinas y los productos para cocinar la sopa paraguaya y la chipa, como ser, harina de maíz, almidón, queso, huevo, grasa vegetal o de cerdo etc., en fin, todo lo que se pueda tragar, con lo que se convierte en una suerte de “Semana Karú”, en donde el ñembo’é, bien gracias. De paso también, de regreso a casa, acarrear todo lo que se pueda dejando a los parientes pelados y sin provisiones.
La parte más lamentable de todo esto, por llamarla de alguna manera, es el exagerado consumo de bebidas alcohólicas en los que muchos se toman hasta la presión, la molestia y el agua del florero, como si estuviera cerca el apocalipsis. Estos borrachines por lo general se reúnen en balnearios o a orillas de ríos y arroyos para perturbar la paz con potentes equipos de sonido y mujeres igualmente borrachas bailando, haciendo striptease con movimientos eróticos encima de lujos camionetas ante el delirios del “selecto” público en un 95% del sexo masculino.
A todo esto se le suman los medios de prensa escrita y televisiva que publican las diferentes ofertas de productos de consumo y paquetes turísticos, y muy en el fondo, como para no dejar de mencionar, el programa de celebración en los diversos templos de la ciudad a la que pertenecen.
Esta es lamentablemente nuestra supuesta celebración de la Semana Santa, que al igual que ocurre en la Navidad, en que para la fiesta nada falta, excepto el de cumpleaños, en esta ocasión nadie se acuerda del Hombre que está a punto de padecer y morir por todos los seres humanos clavado en una cruz.
Estas realidades responden a la pregunta que da el título a esta opinión.
“Redacción Radio Imperio FM”