La chipa es un alimento tradicional de los paraguayos y culturalmente conocido como ícono de la gastronomía paraguaya entre los países del MERCOSUR. Este alimento cuya base tradicional es el almidón de mandioca y queso, es consumido en diversos tiempos de comida ya sea solo o acompañado, en el desayuno junto con mate cocido o para el tereré rupá (cama o base para el tereré, momento donde un alimento es consumido antes de tomar tereré). Su preparación y consumo es ampliamente difundida de generación en generación y lo que hace encontrarla en cualquier punto del país.
De la época virreinal data una preparación culinaria como una especie de pan de almidón que era elaborado por los carios guaraníes; cuyo inicial conocimiento en algún escrito data del encuentro de guaraníes con españoles desde la expedición de Juan de Ayolas; se saben de algunos escritos en la bitácora del barco español del alemán Ulrico Schmidl. Esa preparación formaba parte del “Mbujape” (Pan) que se comía por la época. Inicialmente, el mbujape era elaborado con harina de maíz o almidón de mandioca con grasa animal, envuelto en una hoja de banana y cocinada en el “tanimbu” (cenizas de carbón). Posteriormente, a raíz del sincretismo guaraní-español de las reducciones franciscanas y en regiones jesuíticas guaraníes conocida como “área guaranítica”; producto de la conquista y el mestizaje gastronómico, se van detallando diversas preparaciones culinarias consumidas incluso hasta el día de hoy.
Entre los orígenes autóctonos del Paraguay está la Chipa ñumbykua térã tumbykua (Chipa atada) hecha con choclo pisado y envuelto en hoja llamada pariri o peguao (dialecto ava guaraní, pero otras etnias dicen peguaho). Esto era envuelto con tiras de chalas de la misma espiga del choclo desgranado y cocido debajo de la ceniza caliente sin condimento alguno. También la Chipa perõ (Chipa pelada), era una mezcla de harina de maíz amasada con agua caliente, dividida en porciones redondeadas en tamaños a gusto, y cocinada en agua hirviendo, según la receta “Paĩ Tavyterã”, y la Chipa mburika (Chipa mula), que es una mezcla de mandioca hervida con mbokaja (almendras de coco) pisado, con sal a gusto si se prefiere. La mezcla se colocaba en la punta de un palo y se cocinaba hasta dorar, dando constantemente vueltas en el fuego ya que la masa ya está precocida.
El consumo de la chipa es muy popular en todo el territorio paraguayo y en el norte de Argentina, en algunas zonas brasileñas fronterizas del Paraguay e incluso en el este de Bolivia donde su nombre puede ser “Cuñapé” (Pecho de mujer). También en algunas zonas se le nombra “chipá o el chipá” en masculino y con acento en la «a».
Costuumbres
En Paraguay su consumo aumenta durante la Semana Santa, donde por lo general el miércoles santo se reúnen diferentes generaciones de la familia para el “Chipá apo” (elaboración de la chipa) que será consumido durante los siguientes días santos, en especial el día viernes, ya que no se consume carne y aprovechando que se van a hacer las chipas, se realizan otras comidas tradicionales de la época, utilizando el tatakuá (horno de barro) para la cocción de los alimentos.
Otra festividad religiosa donde la chipa cobra protagonismo es el Kurusu ára (Día de la Cruz), que se celebra cada 3 de mayo, para lo cual se prepara un altar alrededor de la cruz y es decorada con deliciosas chipas Kurusu jegua (Cruz adornada), al terminar la celebración se ofrece la chipa a las personas que acudieron. A lo largo de los años la preparación de la chipa ha pasado a ser de una actividad familiar y casera a una opción comercial e industrial en el país.
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