Una ciudad, para que sea considerada una ciudad y no un simple poblado enclavado en el medio de un amplio territorio rural, debe poseer una sede administrativa ejecutiva y legislativa comunal, una iglesia, plazas, comercios, escuelas, colegios, servicios varios, y lo principal, calles con nombres debidamente delineadas y pavimentadas, con servicios de agua potable, energía eléctrica, un banco, al menos una comisaría policial, estar distribuida en barrios para una mejor administración, en fin, contar con todo lo básico.
Ahora bien, crear por puros intereses políticos una ciudad en un pequeño núcleo poblacional con una sola calle ocupada por algunas casas, no más de 30, ya orilla lo absurdo y lo ridículo, pues tamaña aberración sería como querer pretender comparar a un pequeño poblado con la ciudad sede de la OEA, comparación esta, tan ridícula como llamar ciudad a un pequeño poblado donde no hay absolutamente nada, llegando a un punto tal, en que si no existiesen en ruta controles policiales que detienen a los automovilistas que por ese sector transitan, se puede pasar de largo sin haberse percatado que la “ciudad” a la que iba uno ya quedó atrás.
Cualquier parecido con la realidad, no es pura coincidencia, pues en el Paraguay existen muchas “ciudades” con esas características.
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Redacción Radio Imperio FM