Para conocer más sobre lo que realmente ocurrió, nuestro Departamento de Prensa entró en contacto con el colega de aquella zona Daniel Sanabria, quien nos facilitó el contacto desde la Fiscalía de Capitán Bado con Carolina Barúa Bareiro, hermana y tía de los secuestrados.
Según la mujer fue un momento de mucha tensión, porque las patrulleras de la Policía Federal y del Defrón (Departamento Especializado de Represión a los Crímenes de Frontera) de la Policía Civil, llegaron a la hora del almuerzo a la vivienda de sus padres ubicada en el barrio San Roque, atrás de la pista municipal de aviación, y le ordenaron a todos los que estaban allí a echarse al piso boca abajo y revisaron todo para después llevarse a su hermano, José Estanislao de 37 años y a su sobrino Miguel Ángel de 18 años, según ella, sin dar explicación alguna.
De ahí en más, siguió relatando nuestra entrevistada, comenzó la agonía de la familia para tratar de saber el destino que llevaron los dos detenidos, ya que se fueron hasta la sede de la Policía Civil en Coronel Sapucaia donde los agentes policiales negaron que allí estuvieran sus familiares secuestrados horas antes.
Sin embargo, siguió Carolina, en un momento dado sus familiares le dijeron a los de la Civil que sí no aparecían iban a hacer la denuncia ante la prensa, y fue recién en ese momento que se les confirmó que fue un operativo del Defron (Unidad Especializada de la Policía Civil) y de la Policía Federal y que “posiblemente” habían sido llevados a la base central en Dourados, a 200 kilómetros de la frontera, pero que solo a través de un abogado podrían conocer más detalles sobre la situación.
Sobre su sobrino, Miguel Ángel (18), la mujer dijo que se trata de un joven trabajador, que no se mete en problemas y que estaba en el momento y en la hora equivocada, ya que llegó para almorzar y cuando se estaba por retirar hacia su trabajo llegaron los agentes policiales brasileños.
Sin embargo sobre su hermano, José Estanislao, solamente se limitó a comentar que andaba “en un mal trabajo”.
Esta mañana la madre de José Estanislao y su hija, madre del joven de 18 años, declararon ante el Agente Fiscal de aquella zona para dar su versión sobre este confuso caso que, por sobre la responsabilidad o no de los detenidos en algún hecho ilícito, se constituyó en un alevoso atropello a la soberanía territorial paraguaya en aquella conflictiva zona de frontera.
El posible trasfondo de la intervención
Posteriormente, a través de publicaciones periodísticas aparecidas hoy en medios digitales brasileños, nos enteramos que la Policía Civil, a través de su Departamento Especializado de Represión a los Crímenes de Frontera realizó la operación “Misión Cumplida” en Coronel Sapucaia (MS) ciudad limítrofe con Capitán Bado (PY), donde se allanaron dos viviendas, una del lado brasileño y otra del lado paraguayo, donde se escondían grandes cantidades de marihuana.
El operativo culminó con la detención de cinco personas; dos paraguayos y un brasileño en Coronel Sapucaia y otros dos paraguayos en Capitán Bado, quienes serían los “secuestrados”.
Sigue diciendo la información que el operativo se montó en homenaje a la memoria y labor del delegado de la Policía Civil, abogado Mikail Faría, fallecido el pasado día 6 de los corrientes, quien por varios años trabajó en esa zona de frontera.
Refiriéndose a la intervención del lado paraguayo, la información señala que en la vivienda ubicada sobre la franja de frontera (que sería en el barrio San Roque cerca de la pista de aviación) se detuvo a dos paraguayos y se incautaron casi 500 kilos de marihuana prensada y una escopeta calibre 12. Según el informe de la Policía brasileña en el momento que irrumpieron en la vivienda, los dos ahora detenidos, estaban embalando paquetes de la droga.
De hecho estas intervenciones irregulares de la policía brasileña no son nuevas y siempre se hicieron, con el supuesto justificativo de que la policía paraguaya está presuntamente metida en el negocio, y si se le pide colaboración para actuar en conjunto, de inmediato avisan y cuando llegan al lugar ya no encuentran a nadie. Sin embargo, esta situación no justifica atropellar y avasallar nuestro territorio.
El segundo allanamiento se hizo en una vivienda ubicada en pleno centro de Coronel Sapucaia, donde se incautaron otros mil kilos de marihuana y se detuvieron a otros tres sujetos, un brasileño y otros dos paraguayos que, a esta altura del partido, estarían recluidos en la base central del Defrón en la ciudad de Dourados (MS) ubicada a unos 200 kilómetros de la frontera.
foto: poránews
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