Pecados capitales

Publicado hace 4 años
La soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza son las siete pasiones conocidas como «pecados capitales».

Sin tener que estar necesariamente relacionados a creencias religiosas, o a la concepción que se tenga del pecado, están profundamente instalados en el comportamiento humano y son las fuerzas que generan acciones que hacen daño y perjudican a uno mismo y a los demás.

Se es soberbio, al considerarse uno superior a los demás y demandar hacia ellos una actitud de desprecio.

Se es avaro, cuando se tiene deseos excesivos por bienes materiales y se los sobrevalora sin importar lo que deba hacer para obtenerlos.

Se es lujurioso cuando se tiene compulsión sexual desordenado e incontrolable

Se desencadena la ira, cuando el enojo, la rabia o la impotencia ante la realidad inducen a realizar actos al margen de la ley.

Se llama gula, al deseo desmedido de comer o beber a pesar de no tener hambre o sed, solamente por el placer o la incapacidad de controlar los impulsos.

Se es envidioso, cuando no solamente se desea lo que tiene el otro, sino desear que el otro no tenga ningún bien, es desear mal al otro.

Se conoce a la pereza como a la incapacidad de cuidar su propia existencia, es descuidarse a uno mismo y descuidar el respeto o el amor que se debe tener hacia los demás.

Están investigando aún quienes y porqué mataron a Haylee, Kaline y a Rhannye; probablemente en algún tiempo más se conozcan sus nombres, pero las razones no se mueven un centímetro de las pasiones excesivas descriptas en los siete pecados capitales.

Hoy las familias de estas jóvenes conocen el dolor extremo de perder a un ser amado de manera injusta y violenta, toda la sociedad llora la muerte de estas niñas y teme por la vida de sus hijos.

Se abrió un hueco en el alma de sus familias para saciar la gula, la envidia, la ira, la lujuria, la vanidad de alguien que tiene pereza para cuidar de sí mismo y la soberbia de creer que tiene poder sobre la vida de las personas.