La habilitación de universidades privadas, con una gran demanda de alumnos interesados por la carrera de Medicina, permitió, que hoy en día al menos 20 mil estudiantes, en un 95% provenientes del Brasil cursen en las distintas facultades la carrera de Medicina, mientras que, juntas, la Universidad Nacional de Asunción y la Universidad Católica, esta última privada, no superen la cantidad de 500 alumnos cursando dicha carrera.
Recientemente, con argumentos mezquinos e infundados, el Consejo Nacional de Educación Superior, CONES, dio a entender que con las dos facultades de medicinas mencionadas, una nacional y la otra privada, es más que suficiente, porque caso contrario se genera una super población de médicos en el país, pero sin embargo, no es eso lo que se refleja en los hospitales públicos en donde lo que más brilla por su ausencia, es la falta de profesionales médicos.
Antes de emitir una resolución, los miembros del CONES deberían realizar un recorrido e inspeccionar todas las universidades del país para cerciorarse de que cumplan todas las exigencias, y si fuere el caso, ordenar el cierre de aquellas que no cumplan dichas exigencias, y darles el visto bueno a las que si cumplen, y no tomar decisiones arbitrarias, sin conocimientos de causa y traídas de los pelos.
Apenas para poner un ejemplo, actualmente en Pedro Juan Caballero estudian, en las 7 facultades de Medicina existentes, acuden unos 12 mil alumnos provenientes del vecino país, Brasil, alumnos estos, que una vez recibidos como profesionales médicos ejercerán la profesión en sus respectivas ciudades u otras del Brasil, y todo gracias a que el gobierno brasileño, según explicó el director administrativo de la UCP, Pedro Juan Caballero, Carlos Bernardo, permite la revalidación de los títulos universitarios de médicos brasileños recibidos en universidades del Paraguay, lo cual, según el referido Director, iguala al Paraguay con sus vecinos de Argentina y Brasil en calidad de educación universitaria.
Desde el punto de vista social y económico, las universidades privadas ofrecen a la población importantes servicios sociales en el ámbito de la salud con asistencia médica básica gratuita y provisión de medicamentos, como así también, ingresos económicos mensuales que rondan los 20 millones de dólares a razón de 1.000 dólares en base a 20 mil alumnos.
Igualmente, de forma indirecta, al menos unas 3.000 familias se benefician económicamente ofreciendo servicios de alquiler de casas, apartamentos, habitaciones, alimentación y otras necesidades básicas, sin contar centros y locales gastronómicos, centros y tiendas de compras y entidades de servicios en general.
En fin, desde todo punto de vista, la presencia de esa gran cantidad de estudiantes le da al país una imagen distinta a la imagen negativa que se proyecta a nivel mundial, haciéndolo aparecer con un país ligado a tráfico de drogas y de armas, y no de lo que realmente es, la de un país universitario.
Amambay Digital