Expulsión de Marcelo “Piloto”, unos por el “sí” otros por el “no”
Fecha: 20-11-2018 14:40:19 | Visitas: 114
Cuando ocurre un asesinato, del tipo que sea, sin importar los protagonistas, por más que hayan testigos presenciales, incluso autor confeso, es obligatorio al da la noticia, utilizar la frase “supuestamente”, es decir, “supuesto autor” , “supuesta marihuana”, “supuesta cocaína”, etc., etc., etc..

Esto significa, que nadie puede afirmar absolutamente nada, hasta que un Juez o Tribunal se Sentencia dicte una sentencia, declarando culpable o no a los acusados, habiendo inclusive una 2º y 3º opción de revertir tales afirmaciones.

En el caso del megatraficante y delincuente con múltiples órdenes de captura en su país,  el presidente Mario Abdo Benítez, que por alguna extraña coincidencia estaba en el país, tomó la acertada decisión, por encima de ministros, jueces y fiscales, de expulsar del país a una verdadera “lacra humana”, antes de que ésta, como autora confesa del asesinato de una inocente joven, de profesión ya conocida y que nadie está en condiciones de arrojarle la primera piedra, sea sometida a investigación y proceso, y condenada, lo cual ya evitaría su extradición por años. Bien allí por Mario Abdo Benítez.

¿Y la joven?

Como se trató de un mujer de origen humilde, cuya profesión poco o nada importa mencionar, todo la noticia se centró en el supuesto asesino, incluso el cuchillo tuvo más publicidad, mientras que el padre de la joven asesinada, solitariamente aguardaba en la Morgue Judicial, la entrega del cuerpo sin vida de su hija, a la cual tenía que colocarla en un ataúd de 4ª categoría, comprado tal vez en cuotas, si es que así se puede comprar.

Sin embargo, en otro suceso recientemente ocurrido aquí en Pedro Juan Caballero, tras sufrir un atentado criminal, faltaron médicos para atender a la persona afectada, y hasta después de su muerte, lamentable por cierto, continuó siendo noticia

 No estamos en contra de que así haya sido, pues se trató de un ser humano muy conocido, pero el hecho de que la joven haya sido asesinada en una dependencia del Estado, en este caso policial, por lo menos el Gobierno se hubiera hecho cargo de todos los gastos, y lo que es más, otorgarle una pensión graciable a sus padres. Marito, ya hiciste 9, ahora hacé 10.

En otro orden, hay quienes está a favor de la expulsión y quienes no, pues pretenden que sea juzgado aquí, ¿para qué?, ¿para que lleve una vida de rey?. mejor que vaya y se pudra en una cárcel de Brasil, porque allí no existen privilegios para este tipo de “lacras humanas”.



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