La caída de la soberbia
El plantel de Alianza arribó al aeropuerto de Ponta Porã con una arrogancia única. Directivos, técnicos y jugadores llegaron convencidos de que el partido ya estaba ganado antes de jugarse. Pero para lamento de los visitantes, la historia fue otra: el Gallo Norteño se impuso con autoridad por 1 a 0.
La revancha en Perú no fue distinta en cuanto al clima. La arrogancia se transformó en burlas y menosprecios hacia nuestra ciudad, catalogándola de "aldea" y "caserío". Algunos incluso se atrevieron a ofender al público con calificativos denigrantes, pronosticando una goleada sin precedentes. No obstante, un empate 1-1 —fruto de un trabajo táctico impecable— dejó fuera al pintado Alianza Lima y silenció a los críticos que ya nos daban por eliminados.
El respeto de un grande: Sporting Cristal
En la Fase 2, el turno fue de otro grande peruano: Sporting Cristal. A diferencia de su antecesor, el club "cervecero" llegó a Pedro Juan Caballero con humildad y respeto, sin ofensas hacia nuestra gente.
En la cancha, la batalla fue épica. Jugando la visita con diez hombres gran parte del compromiso y en ventaja a través de un penal, el Gallo remontó el marcador adverso en las postrimerías del encuentro. Cuando la victoria parecía sellada, una jugada desafortunada sentenció el 2-2 final. En la vuelta, en un Estadio del Callao a media capacidad, el 2 de Mayo planteó un partido inteligente, logrando un 0-0 ante un equipo que, aunque no prometió goleada, intentó por todos los medios llevarse el triunfo.
La ruleta rusa de los penales
Con un global de 2 a 2, la clasificación se definió desde los doce pasos, ese escenario donde el factor suerte suele ser el protagonista. La esperanza se encendió cuando Ángel Martínez atajó el segundo penal. Sin embargo, la fortuna nos dio la espalda: el remate displicente de Matías Cáceres y el disparo desviado de Ulises Coronel permitieron que Cristiano Silva le diera la clasificación a Sporting Cristal.
Un balance para el orgullo
A pesar de la eliminación, los números hablan por sí solos. En su primera participación en el torneo de clubes más importante del continente, el Sportivo 2 de Mayo terminó invicto en tiempo reglamentario:
1 victoria (Local)
3 empates (Dos de ellos como visitante)
Durante más de 15 días, el Gallo Norteño mantuvo en vilo a su hinchada, regalando más alegrías que tristezas y demostrando que en el norte paraguayo se juega fútbol con el corazón.
Por todo lo vivido, por el respeto ganado en el continente y por dejar en alto el nombre de Pedro Juan Caballero: ¡NADA QUE REPROCHAR, SOLO AGRADECER!
¡GRACIAS, GALLO!
Amambay Digital