La víctima fue identificada como Casimira Ramos, de 65 años, perteneciente a un pueblo originario.
Según los datos, la mujer habría sufrido una crisis epiléptica, lo que presumiblemente provocó que perdiera el equilibrio y cayera sobre la fogata, sufriendo graves lesiones por quemaduras.
El hecho fue comunicado al Ministerio Público para el procedimiento correspondiente.