La moral es necesaria para criticar y dar consejos

Publicado hace 4 años
Criticar por criticar es fácil, lo que no es fácil es tener la moral necesaria para hacerlo, y con mayor razón, se necesita igualmente de suficiente moral para pretender dar consejos.

La fiebre de los bingos radiales que afecta desde hace unos meses a esta parte del país, luego que el pionero, Bingo Radial Pedrojuanino, se viera beneficiado con el éxito cuando nadie tenía ni tan siquiera idea de que podría ser una fuente de ingresos generadora de mano de obra para tantas personas y familias que perdieron su empleo a raíz de la pandemia que azotó al mundo entero, ahora aparecen bingos radiales por todos lados, incluso de un Club Deportivo, y lo que es peor, gente criticando y levantando falsos testimonios difamatorios en contra de la empresa pionera cuyo éxito al parecer molesta, motivo por el cual, como se dice en la jerga deportiva, le quieren embarrar la cancha.

Que la verdadera competencia critique y trate de difamar, aunque hable de la deshonestidad y lamentable actitud de quienes lo hacen, hasta si se quiere, se entiende, pero lo que no tiene sentido es, que un comerciante, y más que eso, dirigente de un gremio que reúne a un sector del comercio local, salga, sin antes verificar si tiene techo de vidrio para poder arrojar piedras o cola que le pisen, como aquellos que ofician de prestanombres, salga y pretenda dar lecciones de moral criticando a quienes apuestan a los bingos, diciéndoles que para forjarse un futuro deben trabajar duro, madrugar y no sembrar sus esperanzas en los juegos de azar, aunque se olvidó de mencionar que oficiar de prestanombre también es sembrar falas esperanzas, pues de esa forma uno nunca va llegar a ser dueño de su propia empresa.

De igual manera, es igualmente lamentable ver como colegas que trabajan en medios radiales se someten a los caprichos de sus patrones de turno haciéndose responsables, aunque sea de manera anónima, pues en el medio todos se conocen, de lo que éstos, los patrones, no son capaces de expresar dando la cara abrumados por la cobardía.

En esta ocasión, es importante recordar las palabras del Nazareno que había dicho, cuando salió en defensa de una mujer adultera, “el que esté libre de pecados, que tire la primera piedra”, o rememorar la conversación entre Don Quijote de la Macha y Sancho Panza mientras cabalgaban… “mi señor, los perros”…. “si, ladran Sancho”.

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