La víctima, cuya identidad se resguarda, no se quedó de brazos cruzados tras el robo sufrido el pasado 7 de febrero. Ella misma analizó las grabaciones de su circuito cerrado y, el domingo 8 de febrero, encabezó un "patrullaje ciudadano".
Gracias a su tenacidad, logró divisar en la vía pública a la sospechosa, Liz Gabriela Meza (35), quien vestía la misma ropa que en el video del robo. La policía procedió a la aprehensión de la mujer, pero ahí se detuvo la efectividad del sistema.
La indignación de la mujer radica en que ella ya entregó "en bandeja" la ubicación exacta de sus pertenencias a la Policía y a la Fiscalía. Según sus propias indagaciones, las herramientas y objetos de valor se encuentran ocultos en una chacra de la colonia Cerro Cora’i.
"Yo investigué todo, puse a disposición de la policía y la fiscalía los datos de dónde están mis cosas, pero no hicieron ninguna intervención hasta ahora", lamentó la víctima.
A pesar de tener a la presunta autora tras las rejas (actualmente en la Comisaría 12 de Mujeres), el Ministerio Público, a cargo de Reinaldo Palacios, no ha ordenado el allanamiento o la incursión necesaria en la propiedad señalada para rescatar las herramientas de trabajo y otros valores.
Mientras la fiscalía se toma su tiempo, el riesgo de que los objetos sean movidos de lugar o comercializados aumenta minuto a minuto, dejando a la víctima con una detenida pero sin sus herramientas para trabajar.
La comunidad del barrio María Victoria y de Cerro Cora’i observa con preocupación este caso. El mensaje que queda en el aire es preocupante: aunque el ciudadano haga el trabajo de investigación y atrape al delincuente, el sistema estatal falla en la recuperación de lo robado.
Amambay Digital