Durante la fiesta mariana, Monseñor Ricardo Valenzuela leyó una carta dirigida a las autoridades y al pueblo paraguayo, mediante la cual reclamó mayor honestidad de las autoridades del Gobierno para renegociar el Tratado de Itaipú a fin de que se obtengan los recursos y poder salir de la pobreza.
Señaló que Paraguay no firmó los tratados de Itaipú y Yacyretá para que unas cuantas familias de un determinado color político -refiriéndose al Partido Colorado- se conviertan en multimillonarias por varias generaciones del futuro, sino para combatir la inmoral pobreza de una gran mayoría del pueblo que sufre toda clase de postergaciones injustas.
“Los gobiernos tenían y tienen la obligación de velar por los intereses paraguayos, obteniendo los mejores beneficios en las negociaciones y conflictos de intereses. Si no actuamos con espíritu de honestidad y unidad por el bien común, perderemos definitivamente con la futura renegociación del “Anexo C” la oportunidad de sacar a nuestro pueblo al menos de la extrema pobreza. Por ello, para el 2023, solicitamos que los que nos representan actúen con la máxima claridad, habilidad, hondo patriotismo y de cara al pueblo”, mencionó.
ESTALLIDOS SOCIALES
En otro momento resaltó: “Señores responsables de la conducción política y de la conducción económica del país, no pierdan de vista las lecciones de la historia en materia de hastío, cansancio social y no dejen de ver la triste realidad de países que aparentan vivir en el paraíso y que repentinamente se ven envueltos en estallidos sociales con lamentables saldos de valiosas vidas; todo por no tener la visión y la sensibilidad necesarias con las demandas del pueblo. Esperemos que nada parecido suceda aquí, porque si llegare a suceder, no podrán sacarse de encima la responsabilidad moral y política que ello conlleva”.
DESIGUALDAD, POBREZA Y DESEMPLEO
Así también, el religioso pidió que termine la mezquindad del dinero y se den empleos dignos a los miles de paraguayos desempleados. “Hay gran cantidad de jóvenes sin trabajo, chicas y muchachos capacitados profesionalmente o formados idóneamente para cumplir alguna tarea en la producción, la industria o el servicio, pero no consiguen un trabajo digno”, lamentó.
Además de un salario justo y digno, instó a las autoridades a apostar fuertemente por la jubilación.
Por otra parte, pidió a los funcionarios trabajar con empeño y honradez, siguiendo directivas precisas de la Constitución. En ese sentido lamentó que muchos “terminan sus carreras, lamentablemente, en la cárcel por hechos de corrupción en la administración de las tierras públicas o renuncian en medio de escándalos”.
CORRUPCIÓN EN INDERT
Valenzuela fustigó contra la rosca mafiosa en el Indert, institución en la que “se proyectan sombras de corrupción y estafa; además de las especulaciones políticas en torno a la expropiación”.
Cuestionó además el crecimiento extraordinario de verdaderos emporios económicos mediante la combinación excluyente de tecnología cara, tierra generosa y autoridades complacientes con la degradación ambiental. “Esto conlleva la actividad mecanizada en el campo de empresas agroindustriales caracterizadas por la mezquindad para tributar de quienes obtienen grandes ganancias frente a la vacilación de aquellos que están facultados a procurar efectivamente una mayor equidad. Talan miles de hectáreas, secan ríos y esteros, queman campos y arrojan basura en cualquier parte, sin consecuencia alguna para los autores”.
VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
No dejó de resaltar la terrible situación que atraviesa el país respecto a la problemática de la violencia contra la mujer. “Ninguna persona que se precie de ser católica y venera a la Virgen de Caacupé debe infravalorar y menoscabar el mérito, la valía y el potencial humano de la mujer como hija, hermana, esposa y madre”, sostuvo al respecto.
PARTIDOS POLÍTICOS
Por otra parte dijo que el uso y abuso de la política y del poder crean un caos socio-político, con su repercusión inevitable en la corrupción, que el país ya no puede soportar. “Prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues cada uno es esclavo de aquello que lo domina”, dijo, recordando las palabras de San Pedro.
Criticó que el Estado destina cada vez más recursos a los partidos, sin compromiso de contrapartida de rendir cuentas, mientras organizan barreras para impedir que se estructuren nuevas formas de terminar con las anquilosadas y perjudiciales “listas sábana” que esconden detrás de su “manto” a referentes carentes de ética y de trayectoria honesta.
“Exhortamos también a todos los dirigentes de nuestro país, a tomar como guía y modelo a los hijos de esta tierra, la Beata Chiquitunga y a San Roque González de Santa Cruz, quien dio su vida por Cristo y por la Iglesia y supo vivir por y para sus hermanos, especialmente los más pobres y necesitados, procurando una vida digna para ellos, viviendo el respeto y la justicia, el trabajo y la solidaridad”, puntualizó.