Durante la inspección de vehículos en la zona de Cerro Corá, los intervinientes detectaron productos que no contaban con la documentación legal correspondiente para su comercialización en territorio paraguayo. Entre lo incautado se detalla:
Azúcar: Varias bolsas de origen extranjero.
Aceite vegetal: Cajas de diversas marcas destinadas al mercado local.
Toda la mercadería fue remitida a los depósitos de la Aduana para su guarda y posterior destrucción o remate, según disponga la ley.
La otra cara de la moneda: ¿Justicia selectiva?
Si bien el procedimiento se ajusta a las normativas vigentes, el hecho no pasa desapercibido para la opinión pública, que cuestiona la eficacia real de estos controles frente al gran esquema del contrabando en el país.
Fuentes locales y observadores señalan una ironía estadística, que esta incautación representa menos del 1% del volumen de las mismas mercaderías que fluyen diariamente a gran escala. Las críticas apuntan a que, mientras se persiguen pequeños cargamentos, grandes estructuras empresariales vinculadas a los sectores más acaudalados del Paraguay —poseedores de emporios mediáticos y grupos empresariales masivos— operarían con una logística de introducción de productos mucho mayor y con una aparente inmunidad ante este tipo de controles de ruta.
Amambay Digital