Desubicado o desubicada y con evidentes señales de prepotencia, porque no le caben otros calificativos, quien no se sabe si sería un hombre o una mujer, por la trocha, la profundidad y el grosor de la huella, ingresó con una camioneta sobre dicha calle donde acababan de culminar los trabajos de colocación de piedras, faltando apenas la compactación correspondiente, y consecuentemente, por el peso de vehículo, trazó una profunda doble huella de al menos 300 metros de longitud y unos 30 cm. de profundidad por 40 cm. de ancho cuya reparación deparará un trabajo extra, y por ende un costo adicional.
En casos como estos, ya que, con tan solo seguir las huellas se puede llegar a dar con él o la responsable, la Municipalidad debería aplicarle una fuerte multa y responsabilizarle por los gastos de reparación.
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