Un sistema blindado por el miedo y la corrupción
Desde 1954, Stroessner había convertido a Paraguay en su feudo personal. Apoyado en el Partido Colorado y las Fuerzas Armadas, su gobierno se sostuvo sobre tres pilares oscuros:
Represión sistemática: Un estado de sitio casi permanente, censura total y el terror del Departamento de Investigaciones.
Cifras del horror: Según la Comisión Verdad y Justicia, el régimen dejó un saldo de 20.000 torturados y 423 desaparecidos.
Corrupción estructural: El control de la represa de Itaipú y el contrabando permitieron crear una red de lealtades alimentada por favores económicos.
El golpe: Cuando el poder pesa más que la sangre
La caída del "Stronismo" tuvo un tinte shakesperiano. El líder de la conspiración, Andrés Rodríguez, no solo era el comandante del Ejército, sino que su hija, Marta Rodríguez, estaba casada con "Freddy", el hijo del dictador.
La noche del 2 de febrero, el silencio de la capital se rompió con el rugir de los blindados. Los puntos clave de la operación fueron:
Movilización estratégica: Tropas insurgentes rodearon Asunción hacia la medianoche.
El asalto final: El objetivo principal fue el Regimiento Escolta Presidencial, donde se encontraba Stroessner. Tras intensos tiroteos y explosiones que mantuvieron a la población en vilo, las fuerzas leales al dictador se rindieron.
La proclama por radio: A la 1:25 AM, a través de Radio Primero de Marzo, Rodríguez anunció al país que habían salido de los cuarteles "en defensa del honor de las Fuerzas Armadas" y prometió la democratización del país.
El exilio y el amanecer de una nueva era
Acorralado y sin apoyo militar, Alfredo Stroessner aceptó negociar su rendición. Pocas horas después, el hombre que gobernó con mano de hierro durante tres décadas partía hacia el exilio en Brasil, donde pasaría el resto de sus días sin rendir cuentas ante la justicia paraguaya.
Andrés Rodríguez asumió el mando de transición y, cumpliendo su promesa, convocó a elecciones en mayo de ese mismo año, las cuales ganó representando al mismo Partido Colorado. Aunque el golpe fue una disputa de poder interna, marcó el fin de la censura y el inicio del tortuoso camino de Paraguay hacia la democracia.
Dato clave: La caída de Stroessner no solo fue el fin de un hombre, sino el colapso del último gran bastión del Plan Cóndor en la región, un sistema de cooperación represiva entre las dictaduras del Cono Sur.
Amambay Digital