El Inicio de un Legado
En 1956, una joven pareja de profesionales decidió apostar por el futuro de la frontera. Don Rubén Medina, contador público de profesión, y Doña Gladys (Mary), maestra de vocación, abrieron las puertas de lo que entonces era un almacén de ramos generales. Con humildad y un trabajo incansable, transformaron aquel pequeño negocio en la hoy prestigiosa Casa Medina, referente indiscutido en el rubro de telas y anexos.
Más que un comercio, una institución social
La historia de Casa Medina no se puede escribir sin mencionar la huella profunda que Don Rubén y Doña Mary dejaron en la comunidad. Su compromiso trascendió el mostrador:
Liderazgo Comunitario: Don Rubén presidió las instituciones más emblemáticas de la ciudad, desde el Club Social Amambay y el Club Aquidabán, hasta el Rotary Club y la Asociación Comercial.
Servicio y Fe: Fueron pilares de la Parroquia Perpetuo Socorro, actuando como guías de parejas y catequistas, además de fundar el Grupo Virgen de la Piedad para proteger a niños en situación de calle.
Solidaridad Silenciosa: Durante décadas, Casa Medina fue el refugio de quienes necesitaban ayuda. Desde donaciones de frazadas para los beneméritos de la Guerra del Chaco hasta el apoyo anónimo a familias necesitadas, el lema de la familia siempre fue la generosidad.
A sus 93 años, Doña Mary es hoy la personificación de la fortaleza. Con una lucidez admirable y una sonrisa que desafía las adversidades, continúa liderando con fe. A pesar de las pruebas que la vida le ha puesto, como la partida de su querida hija, su refugio en la oración y su determinación siguen siendo la brújula para sus hijos y nietos, todos ellos profesionales que hoy mantienen viva la vocación empresarial de la familia.
"Casa Medina no solo vendió mercaderías; fue una escuela de vida. Muchos ciudadanos encontraron allí su primer empleo digno, permitiéndoles formar a sus propias familias y convertirse en profesionales."
Un homenaje necesario
Al cumplirse siete décadas de esta histórica trayectoria, Pedro Juan Caballero se inclina ante la memoria de Don Rubén Medina y celebra la vida de Doña Mary González.
¡Felicidades a la familia Medina González por estos 70 años de historia viva!
Inspirado en el texto de Julio César Jara Cabral, poeta y escritor pedrojuanino.