Al fin de cuentas todos sabían dónde se escondía “Aguacate”

Publicado hace 3 años
COMENTARIO: En apenas 24 horas después del hallazgo en la vía pública, Blas Garay entre Gral. Bruguez y Rubio Ñu, del cuerpo sin vida de Marcio Ariel Sánchez, alias “Aguacate”, con 33 impactos de proyectil de arma de fuego, resultó ser que todos, los responsables de su búsqueda, sabían los lugares en los que vivía y supuestamente se escondía, ya que estaba catalogado como jefe de sicarios y el cr

Horas después del hallazgo se realizaron dos allanamientos, en un establecimiento rural de su propiedad ubicado en la localidad de Ybypé, distante a 12 kilómetros de Pedro Juan Caballero. y en su residencia oficial de la fracción Ciudad Nueva del barrio Jardín Aurora. Ambos allanamientos resultaron infructuosos ya que no fueron encontradas evidencias referentes al asesinato.

El día de hoy, sábado 17 de junio, 24 horas después del hallazgo, los investigadores sorprendieron con un tercer allanamiento, esta vez en una vivienda con el quincho en planta alta, ubicada en la esquina de Carlos A. López y Manuel Domínguez del barrio Gral. Díaz que, ¡vaya sorpresa!, resultó ser la casa donde vivía o se escondía a alias Aguacate” de quienes supuestamente lo buscaban, en teoría al menos, ya que eso de que era el más “buscado” resultó ser puro cuento. Era requerido, eso sí, pero nunca fue buscado por loque ahora se pudo evidenciar

En resumidas cuentas, resulto ser, que esa casa allanada, en la que fueron encontradas 34 vainillas servidas y percutidas de pistola calibre 9mm y rastros de sangre por todo el quincho, era una casa que alquilaba alias “Aguacate” y era utilizada durante 3 o 4 días las veces que aparecía por allí. Entonces, ¿por qué recién ahora, luego de que ya fuera asesinado, saben todo con lujo de detalles? Y ¿por qué no procedieron a su aprehensión ya que era el más “buscado” del Paraguay?.

Lo que de ahora en más hagan ya no tendrá ninguna transcendencia, más aun sabiendo que este nuevo asesinato con el sello inconfundible de la mafia fronteriza, como otros tantos, jamás será esclarecido y los nombres de él o de los autores, ya sean morales o materiales, quedarán en meras especulaciones a merced del morbo y la imaginación de las personas, aunque puede ser de que por allí aparezca un uno más chivos expiatorios.

Redacción Radio Imperio 102.9 FM