Aunque el virus H3N2 es conocido desde la pandemia de 1968, la cepa actual es significativamente más agresiva. Su evolución constante le permite evadir mejor las defensas y expandirse con potencial pandémico.
El Dr. Martín Agüero explicó que, si bien los síntomas coinciden con los de una gripe estacional, la intensidad es el factor diferencial en esta cepa:
Fiebre alta: Cuadros que alcanzan los 40°C.
Dolores intensos: Cefaleas (dolor de cabeza) y dolores musculares agudos.
Afección respiratoria: Congestión severa y tos seca.
Duración: El proceso suele extenderse entre 3 y 7 días.
Un punto crítico para nuestra región es que la cepa actual surgió después de que se fabricaran las vacunas destinadas al hemisferio sur. Esto reduce la efectividad de las dosis disponibles al no contener la cepa específica del subclado K. Sin embargo, el especialista aclaró que la vacunación sigue siendo vital:
Efectividad estimada: 70% en niños y 65% en adultos.
Objetivo: Evitar las formas graves de la enfermedad y la muerte.
A pesar de encontrarnos en pleno verano —época donde la circulación viral suele ser baja—, el Ministerio de Salud mantiene una alerta epidemiológica desde el 15 de diciembre. Actualmente, ya se registran hospitalizaciones por Influenza A y B.
"En Paraguay, los niveles de inmunización están muy por debajo de lo necesario. Si el virus se expande sin control, el riesgo de hospitalizaciones masivas es muy alto", subrayó con preocupación el Dr. Agüero.
La morbimortalidad aumenta drásticamente en los siguientes grupos:
Menores de un año y adultos mayores de 65 años.
Mujeres embarazadas.
Personas con obesidad mórbida.
Pacientes inmunocomprometidos o con enfermedades crónicas.
Medidas de prevención
Ante la amenaza de ingresos masivos de esta cepa, el especialista recomienda retomar el protocolo preventivo utilizado durante la pandemia de COVID-19:
Lavado frecuente de manos.
Ventilación de ambientes cerrados.
Uso de tapabocas en lugares concurridos o ante síntomas.
Evitar aglomeraciones.
El Dr. Agüero instó a la población a no subestimar los síntomas y acudir de inmediato a un centro asistencial, recordando que la vacunación, incluso con sus limitaciones actuales, sigue siendo la herramienta más efectiva para salvar vidas.
Amambay Digital